domingo, 12 de octubre de 2014

Southampton

Pensaba en escribirte una canción y me encontré cruzando las vías del tren, todos los días sin mucho que decir.
Ahora vivo en otro país, como otra comida y bebo otra cerveza. Ahora la vida se ríe de mi y yo he aprendido a reírme con ella. 
La ciudad se llama Southampton y el país Reino Unido, si me dejas, yo te escribo. La canción la escribes tú, como bien dice mi amigo irlandés, yo no canto. Y nunca le escucharás cantar. 

Llevo aquí ya tres semanas y el cielo cada vez está más cerca, imagino que el día que termine de caer habré aprendido a volar y me alzaré con él. 

Premio para la señora, la del vestido blanco.
 


lunes, 2 de junio de 2014

Seta

Ha sido hablando con él. Escuchándolo a él, cuando me he dado cuenta de que el cobarde sigues siendo tú.

Tú te dormías y yo fingía cerrar los ojos, en realidad los abría y te miraba, te observaba, esperaba. Como cuando dos amantes se despiden y se alejan dándose la espalda, entonces uno de ellos mira hacia atrás esperando que el otro también lo haga, confirmando cuánto se quieren. Tú nunca te diste la vuelta y sin embargo yo no dejé de mirar hacia atrás. Puede que solo haga unos días que he dejado de mirar hacia atrás, puede que haya aprendido a avanzar y hacia delante. La pena es que tú aún no has mirado ni una sola vez hacia atrás y aún no sabes siquiera qué fue lo que vivimos, qué fue a lo que renunciaste por miedo a ser feliz. Porque solo los cobardes toman decisiones y no se vuelven a mirarlas. Porque solo los valientes toman decisiones.

Has vuelto a mover ficha, hacia delante, siempre huyendo. Todos cometemos errores, es humano cometer errores. Es cierto, pero no todos huimos de ellos. Algún día esa persona de la que llevas huyendo la mitad de tu vida va a pedirte la cuenta, las pérdidas y ganancias, entonces tendrás que prepararte un buen discurso. Esta vez no tienes que convencerme a mi. Tendrá que ser un discurso muy preparado, has tenido años para trabajarlo. Imagina. Tendrás que convencerte a ti mismo de que todo este tiempo has sido feliz, y lo que es peor, deberás fingir que lo eres. Pero en eso eres un experto, en huir también lo eres, eres un experto en ser un cobarde y quizás ya hayas conseguido ser tan rápido que consigas huir, incluso, de ti mismo. Qué pena.

domingo, 26 de enero de 2014

Promises.

This is not about what you feel when you are alone, this is about who you are when you are with people. Then you are the people, not you anymore.

No hay más tú si cuando al pensar en mi no formas parte. No he dejado de ser yo, has dejado de ser tú. Ahora todos son tú. Qué pena, habrías sido para siempre. Tú.

Huele a mar, la camisa lleva mojada días. La ventana está abierta y paso casi todo el día asomada a ella, a veces me acerco a la silla y echo un poco de agua encima de la ropa, creo que de ese modo la camisa seguirá mojada, siempre. No me preguntes que es siempre, no lo sé. Probablemente si todos los días derramo al menos un vaso sobre ella, continúe mojada, no me cabe duda. Además la ventana seguirá abierta y el invierno aún tiene unos meses por delante y sopla frío. ¿Pero qué hay del olor a mar? Si fuera una niña, o si esto tratara de simular agua de mar, le echaría sal. Igual que escuecen y arden las heridas, igual que comprabas peces de agua salada e intentabas que sobrevivieran en agua con sal. Se parece pero ya no es lo mismo. Not you anymore.

Ya sabes lo que dicen, cuando deseas algo muy fuerte, se acaba cumpliendo. Déjame cambiar el dicho, cuando luchas por algo muy fuerte, eso es lo único que importa. Tú luchando por aquello que deseas. Al fin y al cabo qué sería de eso que deseas sin ti. Sin un tú que luche por él.

viernes, 17 de agosto de 2012

Al mal pasado buena cara.

Me ha vuelto a pasar, o quizás ha pasado. Simplemente ha pasado y ya solo pienso en que termine de pasar, que pase rápido. Que duela todo lo que tenga que doler, pero que pase.

No me he rendido, no he abandonado. Me han echado de mi vida. Sigo sentada en la puerta, y a veces sigo dando golpecitos, incluso digo su nombre, a veces grito su nombre. Dentro hace mucho ruido y aquí fuera frío, lo suficiente como para que no me echen de menos.

¿Contra quien luchas cuando el enemigo ha abandonado? Alterar su vida feliz y previamente soñada con la esperanza de que saque el cuchillo y acabe por matarme.

Quiero que pase rápido, no sé que es lo que quiero que pase pero si quiero que pase rápido. Pero entonces pienso y veo que quizás ya ha pasado. Y que estoy sola, muy sola y que la vida es eso, tú contra tu mundo. Yo contra el mio.

De todos modos yo ya sabía que el infinito incluía el nada, incluía el nadie, incluía el nunca. Pero no quise verlo. Te quería tanto. Te quiero tanto que a veces me he dejado de querer, te he dejado de querer. También tú a mi.

El amor de mi vida tiene eso que solo tienen los amores de nuestras vidas, que son para siempre, o para nunca. Que son infinitos.

sábado, 2 de junio de 2012

Hoy también.


He conseguido ilustrar con caricaturas de tu cara algo que llevo viendo en mis ojos noches y semanas. No es más autentico que el reflejo de la felicidad en tus pestañas, pero son las mismas pestañas las que frenan a tus lágrimas para que no lleguen a tu boca las ganas de tenerme cerca.
Son más claras las noches contigo que las mañanas de luces encendidas. No es más facil ver el reflejo del espejo a oscuras que tu imagen en mi cabeza.
Aún tenemos claro que las nubes se van, y luego aparecen y lloran, lloras. Pero que el sol aveces quema y entonces las lagrimas que tanto enfriaban, ahora arden dentro del ojo.
Cuando el sol ya no quema, cuando el calor viene de dentro. Cuando las mantas solo abrigan si tú estas en la misma habitación, en la misma noche y por las mismas razones.
Mañana no trabajes. Mañana ven a mi casa, ven y dime que aún no es el día pero que volverás, que prepare hueco en el sofá que tu maleta vendrá llena de películas de las que merece la pena recordar.


Cashback. La película.


Las pegatinas de caritas felices, de sonrisas, están ahí. Las tengo. Nunca lo he tenido claro pero siempre lo he tenido presente. No he olvidado nada desde siempre y eso que odio los todos y los nunca. Parece que no soy capaz de escribir si no lo tengo claro, hacia tiempo quizás que me había olvidado de las cosas e incluso personas que me han traído hasta aquí, hasta ahora. Estoy empeñada y cada vez más segura de que, no erróneamente, la felicidad es algo que crece con nosotros, y que cada día se hace más mayor y sin embargo nadie sopla sus velas. Hay que parar el tiempo para poder pensar en qué quizás exista. Pero cuesta, incluso duele apartarte de lo que hace daño, de lo que echas de menos o lo que perdiste y ya no volverá. Porque hasta esos momentos ahora son tú, y querernos con lo bueno nos hace mejores, pero querernos con lo malo es complicado, querernos con lo malo es lo que cuesta parte de lo bueno. Todo es parte de algo con la ausencia de lo que no es. Y hoy simplemente quería dejar escrito que estoy agradecida de todo lo malo que me ha pasado y me seguirá pasando. Estoy tremendamente agradecida de que exista porque así cada sonrisa es un regalo, es la recompensa. Y si, soy muy capaz de sonreír y de ser feliz y eso más que nada y más que todo y más que nunca y más que siempre, me hace ser feliz y sonreír. 
Hoy en día las redes sociales nos han enseñado a expresarnos por escrito, nadie nos mira a los ojos y conseguimos ser quien queremos ser, y sin embargo todos los días acabamos aparentando ser más tristes de lo que jamás llegaremos a ser. Más tristes, más lágrimas, más dolor, porque se sonríe por dentro. Solo les deseo a la gente que más quiero que seáis capaces de llorar, de no ver la salida y aún así descubriros sonriendo al final del día, al final de ese minuto eterno, dentro, muy dentro. Si queréis a escondidas. 


'Hubo una vez en la que quise saber lo que era el amor, el amor está presente si tú quieres que lo esté. Solo tienes que ver lo que está envuelto en belleza y escondido entre los segundos de tu vida. Si no te paras un minuto puedes perdértelo.'




'La felicidad no depende de lo que hagan los demás, Sussy.'