miércoles, 12 de mayo de 2010

hablabamos el mismo idioma

Esta vez te vas a sentar en mi escritorio, vas a abrir todos los libros que tengo encima de la mesa, si no son suficientes, te traeré más y cuando hayas acabado de reconocerlos, negociaremos.
Negociaremos como yo solia hacer antes de aparecer tú. Cambiaba burros por manzanas y manzanas por pecados. Escribía en el periódico todo lo que decidia que debía ocurrir. Tramaba emboscadas secretas y fuera de mí. Y sobretodo no compraba caza-moscas y un equipo completo de montaña para irme un día entero a cazar las mariposas que te cosquillean el estómago. Pero ahora llegas tú con papeles imposibles de leer, con practicamente todo con letra pequeña, intentando ponerme la zancadilla en cada silaba. Me pides, si es que lo he entendido bien que olvide toda mi vida anterior que para tú sabiduría sigue siendo la misma que hoy te presento, que me acomode en tu sofá, que vea las peliculas que solo a ti te gustan, que disfrute de tu comida y duerma contigo por las noches, (que alguna noche, si quieres, me dejaras mirar para otro lado).



No pienso firmar ni hoy y mañana. Llevate tu maletín repleto de conversaciones invertebradas al médico, con suerte, te delataras y en poco tiempo podré acogerte como un pobre perrito combaleciente de un fatidico accidente nocturno en una carretera comarcal. Entonces te sentarás en tu sofá a ver MIS películas favoritas y definitivamente no quitaras la mirada de allí hasta que por la noche te vayas a dormir, allí estaré yo. Pero no te haré firmar ningún papel, amor.

Clara.



Los que prefieren la sensatez y huyen de la locura son incapaces de sentir el
amor verdadero.

sábado, 8 de mayo de 2010

Perdona.

No existen los motivos. No existen los corazones rotos. No existen las excusas baratas, y recién inventadas. No existen lo Reyes Magos, ni Papa Noël. No existen los sueños que se hacen realidad. Si existen las realidades que a fin de cuentas, son sueños. Si existe levantarte por la mañana con los ojos cansados y sin practicamente ver nada simplemente la ilusión abrir los regalos. Si existe la razón por la que no viniste. Si existe el miedo a volver a perderte. Si existe un por qué.



No existe ese faro y Alex abrazandome y jurandome, de ese modo, que no se volverá a ir. Existes tú donde quiera que estes, jurandome, de ese modo, que algún día me abrazarás.

Clara.

jueves, 6 de mayo de 2010

Sobrevivir


Llevo reflexionando más de un minuto y más de meses. Quiero contaros cuántas cosas han pasado por mi cabeza desde entonces y en cuantas, sobretodo, estabáis vosotros.

Sobreescribir tantas y tantas historias. Recordaros siempre como eso, una larga historia con vosotros, pero desde lejos. Hoy no voy a decir adiós, eso de alguna manera se ha ido diciendo con el tiempo. Os quiero más incluso que nunca. Habéis adquirido el precio del oro, el banco cierra más tarde. No necesito explicar por qué, no necesito más que esto para demostraros que no he sido yo. Que me encantaría que todo fuese igual. Pero ya hace varios meses que nuestro futuro se trunco. Dejar paso a nuevas felicidades y sonrisas en nuevas caras son fases obligatorias de la vida. Gracias por todo. Cada día que me habéis regalado y me seguireis regalando. Gracias por aún por todo considerarme tanto. Gracias por dejarme que yo sienta lo mismo.

Sinembargo, no es agradecimiento, ni amor, ni amistad de lo que quiero dejar constancia aquí. Sino de arrepentiempo, por dejaros marchar sin poner resistencia y mucho más por todos esos días que suman ahora en los que no hemos estado.


No soy capaz siquiera de miraros a la cara sin llorar de verguenza. No vengáis a verme. No vengáis si es por eso.
Hace tiempo que no os veo ni en fotos por miedo a echaros aún más de menos.


Clara.








miércoles, 5 de mayo de 2010

un detective me persigue

No quería embellecer lo endescriptible. Era un simple impulso para correr tras de él. Juré de todos modos que de la cuerda a la que me desperté atada, ya me había desecho a lo largo de esa misma mañana. Había algo extraño en todo esto.





He encargado una lupa.


Los detectives, esos que pensamos que no existen cuando sentimos que alguien nos persigue en medio de la calle cuando simplemente estamos rodeados de gente que corre de un lado para otro sin destino alguno o al meno tú no lo eres pero antes de darte cuenta de eso tienes que haber mirado tres o cuatro veces a tu alrededor para percatarte de que si son detectives, son profesionales, y que ante todo procurarán no cruzarse con tu mirada, pero para nosotros nunca existirán simplemente es una razón para sentirnos importantes "UN DETECTIVE ME PERSIGUE" , me han prometido encontrarte.



Clara.

martes, 4 de mayo de 2010

€104.99








"Sometimes in life, you don't always feel like a winner, but doesn't mean you're not a winner."

-Lady Gaga-

lunes, 3 de mayo de 2010

cerca de la multitud

Como llamar a las cosas por su nombre o montarnos en la montaña rusa, nos cuesta decidirnos, nos cuesta dar el paso, pero una vez que lo hemos dado no queremos parar.
Así empiezan mis nuevos días. Porque no es una vida nueva, llevo ya 19 años en ella. Sin embargo siento la novedad. Y porque retrasar algo cuando un pequeño saltamontes te está gritando desde dentro que es el momento.

Comenzó desde el final. No respire hasta que todo volvió a la tranquilidad de un día que ya había empezado mal. No conseguí cerrar los ojos, mi cerebro no paraba de trabajar. Vuelta y vuelta. Imagen tras imagen. Analizando todo lo que se podía analizar. Como un librito de bolsillo, pero de pocas hojas. Pasé, sin querer, una a una las páginas de muchos de los capitulos de lo que ha sido mi vida. Y me di cuenta de cómo en tan solo un segundo si nada lo impidiese podrían desaparecer. Al menos la mesa se quedaría coja, la chaqueta sin mangas, el coche sin rueda, el bolso sin asa, el puzle incompleto. Me costo darme cuenta que sin embargo hasta estos momentos te hacen experimentar sentimientos que sino es así es imposible llegar a conocer. Y así es como hoy, un mes después de mi 19 cumpleaños decido colocarme en una nueva linea de salida y comenzar la cuenta hacia delante. Tardé en dormirme y le pedí a mi madre que me abrazase hasta que eso ocurriese, por descontado lo hizo.
Necesité ayuda para cerrar los ojos, hoy sin ningún tipo de ayuda más que la del despertador abrí los ojos y sonreí. Los fantasmas ya no estaban.

No es que renuncié al pasado, es que aprendí de él y quiero poner en práctica todo aquello que aprendí.



Clara